Teoría del Cambio

La transformación que buscamos

Nuestra Teoría del Cambio explica cómo pretendemos impulsar y multiplicar el impacto del ecosistema al que servimos.

Define la lógica que conecta nuestras acciones con los cambios que queremos ver en el entorno. Es el marco estratégico que guía nuestras decisiones permitiéndonos priorizar iniciativas y sumar fuerzas de manera coherente. En Eraldatu, la Teoría del Cambio no es teoría, es la brújula que identifica las acciones precisas que hoy construyen el legado que queremos dejar a largo plazo.

Eraldatu nace con el propósito de impulsar el impacto social hasta convertirlo en un pilar del sistema económico, trabajando codo a codo con los distintos agentes de cada territorio.

Para ello contamos con un equipo de organizaciones y personas de perfiles complementarios, colaboradores expertos, una amplia red de contactos y una alianza con la universidad que aporta rigor académico y capacidad de generar conocimiento.

Nuestra estrategia de impacto se despliega en dos grandes líneas

La primera, Concienciar, busca que todos los agentes del ecosistema entiendan qué es el impacto y reconozcan su valor, tanto para la sociedad como para su propia actividad.

La segunda línea, Multiplicar, da un paso más allá: se trata de capacitar a los agentes para que sepan cómo contribuir activamente a la «revolución del impacto”.

Ambas estrategias buscan generar impactos concretos en seis colectivos.

A las personas emprendedoras ayudarles a tomar consciencia de su potencial de impacto, capacitarse en medición y desarrollo de planes de negocio sostenibles, lo que a largo plazo se traduce en sentido de propósito y acceso a nuevas vías de financiación.

A las empresas les permite concretar su propósito de impacto y medirlo más allá del ESG, generando con el tiempo mayor atracción de talento, mayor impacto positivo y vínculo territorial. Los financiadores descubren su potencial multiplicador y aprenden a evaluar el impacto de sus inversiones, lo que les abre la puerta a fondos de impacto y a un mayor número de empresas en las que invertir. El tercer sector se profesionaliza en medición de impacto, ganando resiliencia, autonomía financiera y capacidad de atraer talento cualificado.

La sociedad, y en especial los jóvenes, conoce las empresas de impacto de su entorno y adquiere conocimientos básicos, lo que les permite orientar su carrera profesional hacia este ámbito. Finalmente, la administración pública toma consciencia de la importancia de la economía de impacto y comienza a incorporar criterios de impacto en sus instrumentos, avanzando hacia una fiscalidad específica y un mejor acceso a fondos europeos.